Lo deben saber, y tal vez algunos no, pero mis papás estan separados. Bueno, divorciados es más exacto. Esto tiene años, tanto que yo pues juntos no los puedo recordar. Como yo siempre he vivido con mi mamá, y ella siempre ha trabajado montones, esto significa que, cuando no estoy con mi papá, pues mucho tiempo de mi vida lo he pasado bajo el cuidado de varias personas. Casi siempre tías, o abuelos, y pues ya conforme fue pasando el tiempo, empleadas domésticas y ya luego nadie.
Pero no nos adelantemos. Cuando yo iba como en 2ndo – 3ero de secundaria (no recuerdo exactamente, pero era la secundaria y no era 1ero), la ayudante doméstica que teníamos era una señora que llamaremos Señora Borrega. No me acuerdo como se llama pero recuerdo que tenía el pelo ensortijado mal plan. Bueno, total que la Señora Borrega iba a ayudar a hacer el aseo los fines de semana al departamento donde vivía. Señora Borrega había sido recomendada a mi mamá por alguna amiga, y tuvo el sello de aprobación cuando mi mamá supo que también era empleada doméstica de los dueños de una mueblería famosa por aquellas épocas y que ahora creo ya no existe. Total que termino yendo un día del fin de semana. Poco después de eso, tuvimos alguna reunión familiar y mi mamá le pregunto a Señora Borrega si sabía cocinar para que le ayudara. Ella contestó que era su especialidad, y que lo que mejor le salía era el rollo de carne con pure de papá. Mi mamá le dio la oportunidad y acudió a comprar los ingredientes que le pidió. La Señora Borrega hizo su magia, y en esa reunión familiar descubrí uno de los platillos mas deliciosos de la historia. Rollo de carne con pure de papa.
Mi mamá quedó impresionada con lo que me gustó, por lo que Señora Borrega tuvo que cocinar cada semana rollo de carne con puré de papá. Recuerdo muy bien que acompañaba a mi mamá al super, y era la gloria cuando veía que compraba las papas y también cuando pedía el kilo de sirloin molido que daría paso al rollo de carne. Mi mamá vio que me gustaba tanto que le pidió a Señora Borrega que si podía ir entre semana a dar una limpiadita, pero más que nada, a hacerme de comer. Así, los 3 días que yo no iba a comer con mi papá, sabía que Señora Borrega estaría esperando con algún platillo delicioso que al menos una vez a la semana sería rollo de carne.
Debo decir que eso funcionó a las mil maravillas. Yo vivía a 3 minutos de la secundaria, por lo que luego no me gustaba llegar pronto a mi casa y me iba a jugar futbol o dar la vuelta, lo que en una época sin celulares, hacía que mi mamá se preocupara de más porque no había llegado cuando estaba a 200 metros. Pero con la comida me obligo a llegar temprano. Era tal el poder de ese rollo de carne que mi primo, que ya iba en la prepa, iba a comer conmigo los 3 días de la semana solo por probarlo. Total que ya no llegue tarde a mi casa, comía, hacía mis tareas pronto y volví a ser un ñoñazo. Jajaja.
Lo malo fue que al cabo de un tiempo, Señora Borrega paso a ser Señora Manos de Lumbre, porque todo rompía. La tapa del excusado, la parte de arriba, la rompió 2 veces. Así como un espejo. Platos. Cristalería. Figuritas de mi mamá. Todo se resbalaba. Mi mamá siempre le decía que no había problema y no le cobraba nada, aunque Señora Borrega a veces se sentía tan apenada que no aceptaba parte de su paga. Un día rompió un cuadro. Mi mamá se dio cuenta que a ese paso, Señora Borrega le iba a deber a ella, pero antes de despedirla (cosa que yo no quería por el glorioso rollo de carne), Señora Borrega renunció, creo que por pena, argumentando que los señores dueños de mueblería la necesitaban más. Y así se fue el rollo de carne de mi vida.
Hasta hoy. Fue cumpleaños de un compañero de la oficina y fuimos a uno de esos lugares donde hay buffets y que estan lejos y caros y por eso nunca vamos mas que en ocasiones especiales. Ya he ido antes y siempre es bueno. Caro, pero se desquita. Pero nunca había visto lo que hoy. Exploraba el buffet cuando veo algo cubierto por salsa y champiñones. Dije “¿es lo que creo que es?”, y decidí llevarme para probar. Al lado había pure de papa. Una inspección más detallada confirmó lo que creía. Era rollo de carne. Y casi tan delicioso como el de Señora Borrega. No se cuanto comí, ni quiero pensarlo.. Ya le dí dos vueltas a la manzana donde esta el edificio donde trabajo y no siento que sirva de nada. Creo que no comere en dos días. Pero valió la pena. Digo, todo fue en honor de Señora Borrega y su rollo de carne.



